El crecimiento de las compañías Data-Driven

15/12/2020 118

En la nueva era de los datos que estamos viviendo, es muy común escuchar el término de empresas “data-driven” o empresas dirigidas por datos. ¿Es una moda?, ¿es un invento de las compañías tecnológicas para encontrar nuevas oportunidades de negocio? ¿realmente es una necesidad para las empresas?

El crecimiento de los datos en los últimos 10 años ha sido exponencial, y en 2025 la predicción es que será de 175 veces más que en 2011 según IDC, y la mayor parte de su incremento ha sido debido a datos no estructurados. Hasta el año 2005 aproximadamente, la gran mayoría no lo eran. Es decir, eran datos estructurados, con una estructura sencilla de entender, con el mismo formato para todos sus clientes y que contenían información como nombre, dirección postal, teléfono, productos adquiridos, ventas, nacionalidad, etc.

Desde el año 2005 los datos han crecido de manera exponencial, debido sobre todo al crecimiento de las redes sociales y nuestra huella digital, y esto ha permitido a las compañías tener más datos que nunca sobre nosotros, sus clientes. A día de hoy hay más de 5000 millones de consumidores que interactúan con los datos, y en 2025 se prevé que serán 6000 millones, lo que representa un 75% de la población mundial.

Esto es lo que se ha denominado Big Data, y que es el término usado para describir el gran volumen de datos, tanto estructurados como no estructurados, que se generan cada día. El abaratamiento del almacenamiento para guardarlos, así como la capacidad de procesamiento está permitiendo a las empresas almacenar más datos que nunca y ser capaces de utilizar Inteligencia Artificial para obtener información de esos datos de una manera mucho más eficiente y rápida, para poder dar mejor servicio a sus clientes.

Entre las compañías data-driven más conocidas están: Netflix con sus recomendaciones a medida de películas, Google con sus sugerencias de rutas porque conocen los sitios a los que vamos habitualmente o los datos de los que dispone Uber para hacer más rentables sus rutas o dar mejor servicio a sus clientes sabiendo dónde posicionar sus vehículos. A eso precisamente se refiere el término empresas “data-driven”, a empresas que toman sus decisiones basadas en el análisis e interpretación de los datos.

Un informe de NewVantage Partners de 2019 donde se ha entrevistado a un total de 65 compañías de todo el mundo, señala que el 92% de ellas están invirtiendo en Big Data e Inteligencia Artificial y el 75% mencionan el temor a sus competidores digitales basados en datos. Tan solo el 31% de los directivos considera tener una empresa data-driven, cuando todos entienden el valor de serlo, la mayoría reconocen que están teniendo dificultades en tratar los datos como un activo más, y sacarle partido para incrementar sus resultados.

Pero si todos los directivos ven como una prioridad estratégica ser data-driven, ¿cuáles son los obstáculos que están teniendo las empresas para adaptarse a estos cambios? Con las herramientas analíticas más sofisticadas que nunca en el mercado para el análisis de datos, el 77 % de los ejecutivos reconocen en un reciente estudio de HBR que la adopción de este tipo de herramientas está siendo uno de los inhibidores para el cambio. La mayoría de estos ejecutivos señalan a los procesos y las personas, que aún no tienen la adecuada adopción de estas herramientas, y que siguen considerando que esto sólo forma parte del departamento de IT o de datos de la compañía, ninguno de ellos señala a la tecnología como un inhibidor.

Otro de los retos parece ser la resistencia al cambio cultural de la organización, se trata de promover una cultura de innovación, curiosidad, maneras distintas de hacer las cosas. En las compañías, se escucha hablar mucho de cambios tecnológicos, pero muy poco de iniciativas para cambiar la actitud y el comportamiento acerca de los datos,  y tampoco demasiado sobre cómo los líderes de las organizaciones tienen en cuenta las propuestas e ideas de sus equipos.

Algunos ejecutivos resaltan también, que la importancia de alcanzar resultados de negocio a corto plazo deja en segundo plano los objetivos a medio o largo plazo, como el cambio de cultura. Por último, otro de los grandes retos es obtener el valor real de los datos, las empresas tienen más datos que nunca, pero analizan un porcentaje muy pequeño de ellos (un 5% se estima actualmente).

Esto viene producido, por un lado, por la falta de tiempo para el análisis, y aunque muchas empresas aplican inteligencia artificial para ayudar a reducir estos tiempos y permitir ese análisis más rápido, no todas lo están consiguiendo. Por otro lado, otra de las dificultades para obtener el valor de los datos es conocer bien el negocio y saber formular las preguntas adecuadas para encontrar las respuestas en los datos.

Algunas compañías han creado centros de excelencia en los que combinan perfiles de científicos de datos, con perfiles de negocio que han contribuido a obtener mayor valor de los datos, así como generar nuevos negocios o predecir nuevos cambios.

Con independencia de los retos o inhibidores, los datos siguen creciendo y la competencia es cada vez mayor en el mercado. Los consumidores también son adictos a los datos y al tiempo real, quieren los datos en el momento y personalizados, y las empresas orientadas al dato serán capaces de darles ese valor que buscan. Muchas compañías están invirtiendo en tecnología, pero ha quedado claro que no es suficiente, y que las empresas en general tienen que prestar más atención al “lado humano” de lo que implica la transformación al dato.